FORMENTOR: ENTRE EL MAR Y EL CIELO

Panorámica hacia la península de Formentor vista desde el faro
Vista desde el faro de Formentor

Si en algo nos ha cambiado esta crisis, es en el hecho de que estamos viendo nuestro alrededor con otros ojos. Ya sea a nivel intelectual, sentimental o material. Hemos aprendido a valorar más las cosas y, en mi caso, estoy encantada de recorrer mi isla y disfrutarla como si se tratase de un lugar desconocido durante un nuevo viaje.

Y así me pasó el otro día en una tranquila visita a la península de Formentor, en Mallorca (Islas Baleares, España). El hecho de que fuera un paseo entre semana, de que no hubiera turistas y de que el tiempo acompañara, hizo que pudiera sacarle el máximo partido a la excursión. Poder ir parando en cada rincón, detener el coche en medio de la carretera para asomarme por un acantilado o para observar la colonia de cabras salvajes que se ha acostumbrado a campar a sus anchas, no tiene precio.

La península de Formentor forma parte de la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad

Empiezo recorriendo los 17 km. que separan la localidad del Puerto de Pollença del Faro de Formentor. Nada más dejar atrás el Puerto, me adentro en la Serra de Tramuntana, declarada en 2011 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en la categoría de Paisaje Cultural. La Serra de Tramuntana es el espacio natural protegido más extenso de las Baleares, incluyendo los 90 km de montañas que recorren la isla a lo largo de toda la costa noroeste.

Vista hacia el toda la península de Formentor desde el final del mirador d'es Colomer
Mirador d’es Colomer

En el km 3.3 de la carretera Ma-2210, en el Coll de Sa Creueta, me encuentro con un gran aparcamiento. Aquí se encuentra, a mano izquierda, el famoso mirador d’es Colomer (también llamado mirador de sa Creueta). En realidad, se trata de un paseo construido a lo largo de 350 m sobre un acantilado de más de 200 m de altura. Fue construido en 1961 por el ingeniero mallorquín Antonio Parietti Coll, el mismo que también trazó los planos de la carretera de Formentor. Además de poder admirar un paisaje sin igual, el lugar es conocido por ser uno de los puntos más bonitos de la isla desde el que presenciar la puesta de sol.

La Talaia d’Albercutx servía de defensa contra la piratería

Desde el mirador, a mano derecha, podemos divisar una antigua torre en la cima de la montaña. Se trata de la Talaia d’Albercutx, una antigua atalaya que formaba parte del sistema de torres fortificadas construidas para defender el territorio de los ataques piratas. Este sistema, ideado por Joan Binimelis, fue construido entre finales del S. XVI y principios del S. XVII. Los 2,3 km de carretera que suben desde el Coll de Sa Creueta hasta los pies de la torre, fueron construidos por prisioneros republicanos durante la Guerra Civil. Durante la Segunda Guerra Mundial, la torre se utilizó como observatorio estratégico. Los edificios abandonados que la rodean servían de barracones militares. Tras varios intentos de derribo, la atalaya fue donada en 1984 al municipio de Pollença por la familia Capllonch.

Ahora, la Talaia d’Albercutx es una de las mejor conservadas y, si uno es atrevido, puede acceder a su interior por una escalera vertical exterior. Desde todo el lugar se obtienen unas vistas espectaculares sobre gran parte de la isla, sobre todo de las bahías de Pollença y de Alcúdia. Su emplazamiento también ha sido elegido por el grupo ornitológico GORA (Grupo de Observadores de Rapaces de Albercutx) para la observación de aves migratorias.

Bahía de Pollença vista desde la carretera que sube a la Talaia d'Albercutx
Bahía de Pollença vista desde la carretera que sube a la Talaia d’Albercutx

Retrocediendo de nuevo hasta el Coll de Sa Creueta, sigo la carretera en dirección al faro. Tras otros 3,5 km llego al parking de la playa de Formentor. La playa es una de las más bonitas de la isla, aunque desgraciadamente en verano se masifica y apenas hay lugar donde instalarse.

El Hotel Formentor es un emblema de este lado de la isla

Desde este punto también se llega al mítico Hotel Formentor. Tras una visita a Pollença en 1921, el adinerado argentino Adán Diehl quedó enamorado del paraje. Tras comprarle las tierras a la familia del poeta mallorquín Miquel Costa i Llobera, levantó un hotel de lujo y lo inauguró en 1930. Convirtiéndose en un centro de reunión de personajes ilustres, han pasado por él personalidades como Winston Churchill, Grace Kelly y Rainiero de Mónaco, Charles Chaplin o el Dalai Lama. Tras sólo 7 años, los bancos arrebataron el hotel al argentino endeudado y tras pasar de unos a otros, finalmente en 1953, las entidades financieras vendieron el decadente complejo a inversores mallorquines. Hoy en día vuelve a ser un hotel de lujo y epicentro cultural del Mediterráneo.

Cabra en las rocas que delimitan la playa de Cala Figuera
Cala Figuera

Volviendo a la carretera, recorro un tramo de 4,6 km entre pinos hasta llegar al parking (sin asfaltar) de Cala Murta y Cala Figuera, dos calas paradisíacas a las que sólo se puede acceder a pie. Para llegar a Cala Murta se toma un camino asfaltado a la derecha de la carretera. Son 1.8 km y hay que calcular unos 25 min andando. Por el lado izquierdo se llega a Cala Figuera. Se puede bajar desde el mismo parking, por un sendero bastante empinado de unos 500 m que en unos 10 min nos lleva hasta la playa. Hay otro sendero, no tan empinado, que parte desde un pequeño parking situado a unos 300 m antes del principal y desde el que sólo se tarda un par de minutos más. De todas formas, hay que tener en cuenta que son senderos que no están acondicionados.

Formentor cuenta con múltiples puntos desde donde disfrutar de vistas espectaculares

En los últimos 6,6 km hasta llegar al faro hay un par de pequeños miradores en los que vale la pena hacer un alto. El primero está cerca de la Punta d’en Tomás y el segundo, desde donde se obtiene una bonita vista del faro por el lado oeste, está a la altura de la Cova del Patró. No por ello dejo de hacer las paradas necesarias para disfrutar de las panorámicas que me ofrece el recorrido. Al fin y al cabo, ¡no sé si volveré a tener esta carretera para mí sola!

Finalmente llego al majestuoso faro situado en el extremo del Cabo de Formentor. El faro fue inaugurado en 1863 y se caracterizó por la dificultad de su construcción sobre un terreno tan escarpado. Durante los primeros dos años y medio hubo que habilitar un camino de acceso para poder llevar los materiales de construcción. También se construyó un pequeño amarre al este del faro (Moll del Patronet) para poder descargar por mar, pero eso sólo era viable cuando el mar estaba en calma. Aún se puede ver el sendero que bajaba al pequeño muelle.

Hasta aquí llegó mi paseo. Me despido de la península de Formentor dejando el faro en compañía de alguna cabra que osa acercarse a él y de alguna gaviota que, con estos meses de ausencia humana, se ha adueñado del lugar.

Faro de Formentor visto desde la carretera
Faro de Formentor

Información práctica:

-Mejor época para la visita: Todos son buenos, aunque los meses de verano se caracterizan por la aglomeración turística.

-Cómo llegar: La manera más fácil es en vehículo propio. Pero, desde hace un par de años, en los meses de temporada alta se restringe el acceso al faro (normalmente del 15 de junio al 15 de septiembre, de 10 a 19 horas). Entonces, la única manera de llegar es en autobús. Se puede tomar tanto desde el Puerto de Pollença (el autobús que viene desde Ca’n Picafort) como desde el parking de la playa de Formentor. ATENCIÓN: los meses de temporada baja el servicio de autobús está inactivo.

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-Qué evitar: El parking de la Playa de Formentor es de pago y, por cierto, carísimo (al menos 12€/día). Si se va a tomar el autobús, mejor estacionar el vehículo en el Puerto de Pollença. Como es de esperar, los puestos de restauración de la zona también tienen precios altísimos. Mejor evitarlos si uno no quiere llevarse un susto.

-Más info: Horarios, paradas y tarifas autobuses; Restricciones acceso al faro; Municipio de Pollença

-¿Quieres venir a Mallorca? No dudes en contactar conmigo.


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