TURISMO DE MASAS

Una playa caribeña atestada de gente que representa el turismo de masas.
Playas atestadas de gente en el Caribe

     El turismo está en auge.  Sin lugar a dudas estamos viviendo en una época en la que el turismo está creciendo a pasos agigantados y en buena parte es debido al turismo de masas. Para que os hagáis una idea: en 1998 hubo una afluencia de turistas a nivel mundial de unos 600 millones de personas. En 2008 se llegó a los 900 millones. En 2018 esta cifra alcanzó la friolera de 1400 millones de personas (cifra alcanzada dos años antes que lo previsto por la Organización Mundial de Turismo).

     Por descontado algunos pensarán: «Son cifras muy positivas. El turismo es negocio, está llevando dinero a muchísimos lugares del mundo». Sí, pero, ¿a qué precio? Hay muchos rincones de este planeta que están perdiendo su identidad. Se está desplazando a los lugareños de sus hogares para dar cabida a aglomeraciones de turistas. La población local sigue siendo pobre porque el dinero va a parar a empresas extranjeras y multinacionales. La basura y la demanda de recursos generados por el turismo de masas supera en muchos casos el nivel que puede asumir un país o región. ¿Realmente hay algo de positivo en todo esto?

¿Qué hay de positivo en un todo incluido en una playa del Caribe?

     Pongamos por ejemplo que viajas en avión durante 9 horas desde Europa para llegar a Punta Cana. Allí pasas 7 días en un complejo turístico perteneciente a una cadena hotelera internacional, rodeado de un número desorbitado de más complejos turísticos internacionales. Y en medio de esa ciudad de habitaciones permaneces una semana sin salir de allí porque tienes un «todo incluido». Playa, piscina, comer, beber y dormir. La misma rutina durante una semana. Volverás a casa después de otras 8 horas de avión y podrás decir que has estado en la República Dominicana. Y ¿qué has visto del país? ¿qué sabes de su cultura? ¿cuántos restaurantes locales de comida dominicana has probado? Seguramente la respuesta sea negativa a todas las preguntas.

Zona residencial de lujo pegada a un barrio de chabolas muestra la desigualdad que sufren muchos países. Muchas veces es fruto del turismo de masas.
Desigualdades existentes en muchos países en los que el turismo se supone que es una gran fuente de ingresos

¿Es esto un turismo sano? ¿qué beneficios aporta a la población local? Sí, aumenta el PIB del país, pero ¿a qué bolsillos va a parar todo ese dinero? Se crean puestos de trabajo, pero generalmente sobreexplotados y con unos sueldos mínimos. También se crea desarrollo en el lugar, por supuesto. Se desarrolla la zona turística, aunque fuera de esa área seguramente nada cambia. En cambio, la zona sufre un deterioro ambiental y se invaden los ecosistemas, se genera un crecimiento poblacional alrededor de las áreas turísticas y el incremento de basura es descomunal, pero no se tienen en cuenta las necesidades de la población local. Sopesad vosotros mismos las ventajas y los inconvenientes.

Los grandes cruceros también fomentan el turismo de masas

Gráfico que muestra la diferencia de contaminación entre coches y cruceros en los puertos crucerísticos más contaminados por óxido de azufre en Europa. Los cruceros también fomentan el turismo de masas.
Un estudio de 2017 reveló la altísima contaminación por óxido de azufre que sufren los principales puertos europeos de mayor tráfico de cruceros

    Lo mismo pasa con los grandes cruceros. Empresas que parecen competir entre ellas para ver quién es capaz de construir el barco más grande, cuando las consecuencias del atraco a un puerto de uno de estos colosos son perjudiciales en la mayoría de los sentidos: contaminación, consumo de energía, masificación… Además, ¿habéis pensado lo que supone el desembarco de miles de turistas a la vez? Estamos hablando de cruceros que transportan a 4000, 5000 o 6000 pasajeros. Y no atracan de uno en uno, sino que hay días que en un mismo puerto fondean 5 a la vez. El centro de una ciudad se ve colapsado por una grandísima marea humana.

     Vivo en una isla turística en la que por desgracia predomina el turismo de masas.  La población hotelera más conocida está conformada mayoritariamente por el turismo alemán. Te paseas por esa zona y te sientes extranjero en tu propia casa. Quieres tomar algo y puedes encontrarte en la situación en la que tan siquiera te entiendan en tu propio idioma. Sólo hablan alemán, o tal vez también algo de inglés. Apenas encuentras carteles en español. Siento que aquí estamos de más.

No hagamos fuera lo que no queremos en casa

A media tarde el paseo de la playa ya empieza a oler a alcohol:  latas de cerveza tiradas por doquier, botellas de alcohol, vasos de plástico que invaden el suelo, cajas de pizzas, bolsas de comida rápida, restos de comida tirada en los rincones,…Y cientos y cientos de turistas gritando, cantando, cayendo de bruces borrachos,… Ese es el panorama que nos dejan cada día, desde que empieza la temporada en abril-mayo hasta que acaba en septiembre-octubre. Lo peor es que nadie quiere ese tipo de turismo, pero ahí sigue.

El turismo de masas se agolpa en una playa española para ver la puesta de sol.
El medio ambiente se ve gravemente afectado por las masas turísticas

     Si no queremos este tipo de turismo en casa, ¿por qué practicarlo fuera de ella? Tenemos que concienciarnos de que las cosas deben cambiar, que debemos aprender a respetar: respetar el entorno, la cultura, la gente, el patrimonio cultural y natural, las costumbres, … Respetar lo nuestro y respetar lo de los demás. Y todo ello sólo se conseguirá siguiendo un modelo de turismo responsable y sostenible.


¿Te interesa realizar un tipo de turismo más responsable? Contacta conmigo


Mil formas de viajar ha recibido las siguientes acreditaciones por fomentar un turismo responsable:

Sello "Soy un turista responsable"
Banner "Ask me about responsible tourism" de la WTM
Sello "Turismo responsable con los animales"

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