TURISMO: TIEMPOS DE LUTO PARA EL SECTOR

Intersección de dos calles  y un hotel al fondo. Ausencia total de turismo.
Calles vacías en la Playa de Palma una noche de agosto

Son tiempos ciertamente extraños, y un tanto tristes, por qué no admitirlo. Jamás habíamos vivido un verano en el que, en una isla mediterránea que vive básicamente del turismo, encontremos hoteles cerrados en pleno agosto, restaurantes funcionando a medio gas (por no decir menos), playas semi desiertas y locales nocturnos cerrados a cal y canto.

Cuando deberíamos ver caras alegres, sonrisas y gestos de satisfacción, ahora sólo vemos rostros cubiertos con mascarillas por las que no puede asomar un atisbo de expresividad. Por donde antes circulaban grupos de turistas en busca de ambiente nocturno, hoy encuentras calles desiertas más características de un mes invernal. Donde debería sonar música por doquier, en estos momentos existe un silencio extraño, como si tararear al son de unas notas en estos momentos se considerase «pecado mortal».

Mientras unos lloran la pérdida de turismo, otros aplauden el resultado

Hay gente que incluso aplaude este cambio forzoso. Algunos dicen que esta situación ayudará para acabar con el turismo de borrachera, o el turismo de masas. Los que protestaban contra la «toma de posesión» del turista ahora se sienten satisfechos. Muchísimos abogan por el turismo local, o el turismo nacional. Se escudan tras el “debemos apoyar el sector local”, cuando en muchos casos se trata de simple miedo a salir del país. O, irónicamente, son aquellos que andan con prendas de vestir “made in Bangladesh” o llenan las cestas de la compra con productos a cada cual más barato, sin fijarse en su procedencia.

Calle peatonal y una pintada en la pared contra el turismo "Tourist you are terrorist"
Pintadas contra el turismo aparecidas en el casco histórico de Palma. Este hecho se lleva repitiendo los últimos años.

Pero son inimaginables las pérdidas que se registran tras la caída del turismo. No sólo de forma directa, sino en tantísimos sectores que de forma indirecta están vinculados a esta industria. Desde los agricultores, ganaderos, pescadores o panaderos que abastecen hoteles y restaurantes, las floristerías que suministran semanalmente género a los grandes cruceros y yates o las lavanderías que se ocupan de las toneladas de ropa de cama y toallas utilizadas por los visitantes. La lista de bienes y servicios dependientes es extensísima.

En junio, España perdió 8,8 millones de turistas extranjeros con respecto a 2019

Las cifras que maneja el INE (Instituto Nacional de Estadística) sobre la caída del turismo internacional en España en estos últimos meses es dramática. No en vano, los empresarios hacen lo imposible para atraer clientela de la forma que sea: grandes descuentos para residentes en hoteles y atracciones turísticas, ofertas en restaurantes, búsqueda de clientela local en lugares anteriormente destinados exclusivamente a consumidores extranjeros, … Pero, por mucho que uno invente, los ingresos están muy lejos de alcanzar los números de cualquier otra temporada. Claro que en lo que uno siempre piensa primero, es en esos grandes empresarios para los que un año nefasto sólo representa un bache en sus cuentas bancarias. Pero, para otros muchos pequeños empresarios, negocios familiares o autónomos, este año puede significar el cierre definitivo de su medio de vida.

Gráfico comparativo de la llegada mensual de turistas internacionales de enero a junio 2019 y 2020
Datos sobre el turismo en España publicados por el INE.

Por desgracia, muchos países que han hecho del turismo una fuente de ingresos vital, o parte importante de su economía, no tienen esta alternativa. El sector sencillamente queda completamente parado. No existen ERTES para sus trabajadores, no tienen otras opciones con las que subsistir. Como siempre, el tercer mundo es el gran perdedor y el que, como en tantas ocasiones, acaba peor parado. Tal es el caso, por ejemplo, de Santo Tomé y Príncipe, un pequeño país africano que estaba empezando a sacarle provecho al gran potencial que tiene como destino turístico. Ahora, debe resignarse a contemplar sus plazas hoteleras vacías e ir despidiendo a sus empleados por falta de liquidez.

La salud ante todo, pero…

Sí, la salud es lo primero. Eso lo sabemos todos. Pero cuando salimos a la calle y vemos los bares con sus terrazas a rebosar, si no fuera por los camareros ataviados con sus mascarillas y provistos de productos desinfectantes, tendríamos la sensación de que la pandemia nunca existió. En ese momento, no podemos evitar pensar que, tal vez, algo simplemente no encaja en esta crisis.

Playa semi vacia por la ausencia de turismo
Aspecto de las playas mallorquinas en pleno mes de agosto

Mientras, los que vivimos del turismo, o al menos eso intentamos, vemos nuestro futuro pender de un fino hilo a punto de deshilacharse.


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Mil Formas de Viajar ha recibido las siguientes acreditaciones por fomentar un turismo responsable:

Sello "Turismo responsable con los animales"
Banner "Ask me about responsible tourism" de la World Travel Market
Sello "Soy un turista responsable"

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